Entrada destacada
SERMONES ESCRITOS LISTOS PARA PREDICAR
. Nuevo Sitio de Seminarios, Estudios y Cursos Cristianos: . Sermones escritos listos para predicar - para predicar. A continua...
sábado, 31 de octubre de 2015
Las dificultades y obstáculos son propios de la
vida del ser humano. Una fortaleza ante éstos es estar precisamente seguros de
las razones por las cuales vamos hacia adelante. La visión o meta de vida es
fundamental para luchar ante la adversidad y para disfrutar los avances. Una vida
sin metas o visión es una vida que respira sin pasión, es un tesoro que se
desperdicia ante la maravilla de la creación. Fuiste escogido por Jesucristo para
grandes cosas… Te presentamos aquí algunos apartes del libro: “Elegido por Dios a pesar de todo”…
viernes, 30 de octubre de 2015
16:58
Pastor Gonzalo Sanabria
Dios, escuchar, Espíritu, Jesús, oír
5 comments
“Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. Habita cómo forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré… Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová”. Génesis 26:2-3a, 12.
Cuando enfrentamos tiempos de adversidad, casi que por instinto de salvación, reaccionamos diseñando rápidamente un plan a seguir, procurando superar la crisis que atravesamos. De ésta manera reaccionó Isaac, pues Gén. 26:1 nos dice que: “hubo hambre en la tierra” y él planeó ir a Egipto, como hacían las personas de la época ante ésta situación. Sin embargo Dios le habla, no sólo para prevenirlo sino para conducirlo al lugar de la bendición.
Esto implica un desafío para Isaac, pues debe desarrollar y mantener un corazón sensible a Dios para seguir Su voz, el Señor le dice: “habita en la tierra que yo te diré” (Debemos invertir más tiempo en la escuela del Espíritu, para escuchar a Dios y desarrollar un corazón sensible a Su dirección, esto nos librará de dolorosos fracasos y penosas vergüenzas).
Es fundamental buscar la dirección de Dios en cada tiempo, pues lo que Dios ha dicho, no es necesariamente lo que está diciendo, por ej: en éste capítulo Dios le dice a Isaac “no desciendas a Egipto”, pero en Gén. 46:3 Dios le dice a Jacob (hijo de Isaac) “No temas descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación”. Así que debemos procurar conocer Su voluntad para cada tiempo.
El versículo 12 comienza así: “”y sembró Isaac en aquella tierra”, frase que nos dice cosas muy importantes, por ej: Isaac sembró, él tenía la promesa de bendición y respaldo del Señor, pues Dios le había dicho: “estaré contigo y te bendeciré” y él caminó en esa promesa, no se quedó sólo con ella sino que actuó en fe, fue diligente y esforzado.
La frase “En aquella tierra” nos enseña que Isaac obedeció a Dios, aunque al principio planeaba ir a Egipto, él decidió creerle a Dios, siguió el consejo del Señor y la bendición de Dios no se hizo esperar (La obediencia a Dios actúa cómo un imán para las bendiciones).
Los resultados de la obediencia fueron tan sorprendentes que hasta los filisteos reconocieron la mano sobrenatural de Dios, pues le dijeron a Isaac: “Hemos visto que Jehová está contigo” (vrs. 28), sin duda, con nuestra obediencia Dios es glorificado, ésta es nuestra mejor adoración.
Reflexión final: Debemos seguir el consejo de Dios en todas nuestras decisiones y planes, pues nuestra obediencia glorifica al Señor, y los resultados estarán alineados al propósito divino.
Escrito por Gonzalo Sanabria para Estudios y sermones. Autorizado para ser publicado en Mensajes y sermones para predicar.
Te invitamos a leer: "JESÚS SANA EL CUERPO Y EL CORAZÓN".
de13
martes, 27 de octubre de 2015
“Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros”. Génesis 22:5.
Éste capítulo nos enseña una de las etapas más difíciles de la vida de Abraham. Dice la Escritura que “probó Dios a Abraham” pidiéndole lo que quizá éste más amaba: su hijo Isaac. Pero, al final de ésta historia, Abraham es aprobado por Dios, y logra superar éste difícil momento de su vida.
En el versículo mencionado, podemos observar varias actitudes y acciones fundamentales para superar los tiempos adversos y los momentos de prueba, veamos:
1. Obediencia: Vemos esto cuando Abraham dice: “yo y el muchacho iremos hasta allá”, Dios le había dicho que viajará hasta la tierra de Moriah y así lo hizo, y cuando vio de lejos el lugar, ordena a sus siervos que se queden allí y él continua el camino con su hijo. No cuestionó a Dios, ni le pidió explicaciones, simplemente obedeció, y por esto fue bendecido y honrado por el Señor.
2. Adoración: Abraham expresa su primer objetivo para ir hasta allá: “adoraremos”. La vida de adoración cuando depende del estado emocional del adorador, es casi aniquilada, cuando llegan las dificultades. Cuando el adorador ha aprendido que su Dios es el mismo en toda circunstancia, y que es Dios Todopoderoso, lo adora por encima de la adversidad, lo adora aunque el camino por donde transite sea difícil.
3. Perseverancia: Después de viajar tres días (con su hijo y con sus siervos), Abraham ve de lejos el lugar y continua el viaje, caminando sólo con su hijo, fue un viaje difícil, por tierra semidesértica, ahora empieza subir por el monte que Dios le indica, cansado, pensando y preocupado por el futuro de su hijo, el de su familia, recordando las promesas del Señor… Pero a pesar de todo, Abraham siguió adelante hasta el lugar que Dios había determinado...
4. Fe: Abraham dice: “adoraremos y volveremos”, confiado en que volverá con su hijo, pues Dios le había dicho: “por Isaac se prolongará tu descendencia”. El Espíritu Santo nos revela en el N.T. que Abraham obedeció a Dios, pensando que es poderoso para levantar aún de entre los muertos (Heb. 11:19), así que Abraham tenía toda su confianza en Dios.
Reflexión final: Lo que destacó a Abraham fue precisamente su fe en Dios. Es necesario continuar nuestro camino de fe, sin desmayar, ni renunciar; tal vez sea necesario descansar, hazlo, sabiendo que el verdadero reposo sólo se halla en Su presencia, Dios es nuestra fuerza.
Escrito por Gonzalo Sanabria para Estudios y sermones. Autorizado para ser publicado en Mensajes y sermones para predicar.
martes, 20 de octubre de 2015
11:23
Pastor Gonzalo Sanabria
cumple, Dios, fiel, Jesús, palabra, promesas, su, sus
No comments
Las personas nos pueden fallar, las
instituciones y aún nuestra propia familia, pero Dios nunca nos falla, él es
fiel y cumple Su palabra. Veamos Génesis 21:1-2 “Visitó Jehová a Sara, como
había dicho, e hizo Jehová con Sara como había hablado. Y Sara concibió y dio a
Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho”.
1) Dios anhela tener comunión con sus hijos.
Reflexión: Vemos un privilegio excepcional
que Sara experimenta “Dios la visitó”, esto fue algo glorioso en su vida, pues el
Señor mismo vino a ella. Hoy día los hijos de Dios somos templo del Espíritu
Santo, y debemos anhelar más que una “visitación”, debemos procurar una
relación íntima y constante con Dios.
Es necesario y fundamental que anhelemos estar con el Consolador, tanto como él también anhela estar con nosotros, en la Biblia el apóstol Santiago nos dice: “¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?” (Santiago 4:5). Lamentablemente por muchas razones, motivos o excusas nuestras, ese anhelo del Espíritu es correspondido someramente por nosotros.
Es necesario y fundamental que anhelemos estar con el Consolador, tanto como él también anhela estar con nosotros, en la Biblia el apóstol Santiago nos dice: “¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?” (Santiago 4:5). Lamentablemente por muchas razones, motivos o excusas nuestras, ese anhelo del Espíritu es correspondido someramente por nosotros.
Adquiere ahora sin costo alguno nuestro libro cristiano, un texto que edificará tu vida y la de aquellos que te rodean. Aquí en: GRATIS LIBRO CRISTIANO.
2) Dios cumple sus promesas.
Reflexión: El texto bíblico nos
dice que el Señor hizo esto “como había dicho… como había hablado”, Dios lo
había prometido y lo cumplió. Creo que todos nosotros hemos vivido en algún
momento de la vida la decepción, la tristeza o el dolor, por el incumplimiento
de cosas que otros nos han prometido; pero cuando se trata de las promesas de
Dios, podemos estar tranquilos y confiados, pues él no miente, ni se retracta, el
Señor nunca falla y cumple su palabra, pues en él no hay cambio ni sombra de
variación, concluimos que en él no hay el más mínimo margen de error.
3) No hay nada difícil para Dios.
Reflexión: Vemos que Isaac nace en
la vejez de Abraham y Sara. Recordemos que ambos se habían reído cuando el
Señor les hizo ésta promesa, pues ellos eran de edad avanzada. Es en éste escenario
cuando Dios les pregunta: “¿hay alguna cosa difícil para Dios?” (Génesis
18:14), y la respuesta a esta pregunta es una sola: “No, no hay nada difícil
para Dios”.
Por eso aunque veamos las circunstancias difíciles y contrarias, aunque la razón nos diga que no es posible y otros concluyan que es una fantasía, sí Dios lo dijo, él lo hará, él es fiel. Entonces persevera, él es fiel a su palabra, él no te miente y nunca te decepcionará. Dios cumple su palabra.
Por eso aunque veamos las circunstancias difíciles y contrarias, aunque la razón nos diga que no es posible y otros concluyan que es una fantasía, sí Dios lo dijo, él lo hará, él es fiel. Entonces persevera, él es fiel a su palabra, él no te miente y nunca te decepcionará. Dios cumple su palabra.
Reflexión: Hemos leído en la
Biblia que: “Dios lo hizo en el tiempo que había dicho”. Generalmente a
nosotros nos cuesta esperar ¿por qué? Por nuestro orgullo, por nuestra
ansiedad, porque tal vez queremos mostrar resultados a los hombres, porque quizá
queremos decir: “yo tenía la razón”, etc. Pero Dios no está de afán, no se
anticipa ni llega tarde, todo lo tiene planeado, nada lo toma por sorpresa,
sólo requiere de sus hijos: obediencia y perseverancia.
Conclusión: Es
fundamental fortalecer nuestra intimidad con Dios, pues él
quiere estar con nosotros y allí nos hará entender su infinito poder y
fidelidad para cumplir sus promesas en su tiempo, también aprenderemos a
caminar en armonía con los tiempos de Dios, y allí nos concientizamos que
nuestra vida está en sus manos, las mejores manos. Dios cumple su palabra, él
es bueno y fiel.
(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)
De10
jueves, 15 de octubre de 2015
Alimento para el espíritu, devocionales cristianos que
edificarán tu vida
Hoy día se hace énfasis en la
importancia de comer bien y hacer deporte para mantener nuestro cuerpo sano y
fuerte. También se da mucha importancia a la buena figura o presentación
personal. Pero la composición de nuestro ser va más allá del cuerpo físico y
natural...
sábado, 10 de octubre de 2015
14:50
Pastor Gonzalo Sanabria
crisis, cuida, cuidado, Dios, está, Jesús, tiene, tu
3 comments
Dios está al tanto de tu
crisis
“Y como Sarai la afligía, ella huyó
de su presencia. Y la halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el
desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur. Y le dijo: Agar,
sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y
a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora. Y le dijo el
ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano.” Gén. 16:6b-9.
Agar
enfrenta un tiempo duro y difícil de su vida, su señora Sarai la oprime y la
menosprecia, ella decide huir (como a veces nosotros ante las adversidades lo
hacemos o lo pensamos, pero debemos seguir el ejemplo de Jesús quien no huía,
sino que seguía adelante en el poder del Espíritu de Dios).
El
Ángel de Jehová es Dios mismo, dice el texto que la encontró “en el desierto”, ella
huyó al desierto, vemos a Dios buscando, ubicando, siguiendo a sus hijos en
medio de las crisis, en medio de las dificultades. A veces el hijo de Dios va
al desierto por dirección del Señor (por ej: Jesús “fue al desierto llevado por
el Espíritu”), pero otras veces somos nosotros quienes nos metemos allí, cómo
sucedió con Agar (el desierto es un lugar difícil para la vida, con suma
escasez, lugar de soledad y muchas adversidades).
“El
camino de Shur” es una ubicación significativa, pues Shur significa muro,
muralla tosca, pared, y nos deja ver aquellos tiempos cuando “caminamos” pero
no avanzamos, es un estancamiento, aunque lleno de actividades. Esto sucede
porque al alejarnos de la voluntad de Dios nos volvemos estériles, sin fruto.
El Ángel del Señor le pregunta a Agar por su
situación y su plan a seguir. Agar tiene un gran privilegio aquí, es visitada
por Dios (Agar significa extranjera, no era del pueblo de Dios, pero el Señor
estaba al tanto de ella), quien le expresa su deseo de escucharla, de saber
cómo estaba, Dios estaba interesado en su dificultad e incluso en saber lo que
pensaba hacer.
Creo que Agar, al igual que nosotros, esperaba una
respuesta del Ángel dónde fuera justificada y porque no, quizá una reprensión
para Sarai por su manera de actuar. Pero el Señor le responde: “Vuélvete a tu
señora y ponte sumisa bajo su mano”, respuesta que sorprende a Agar. Recordemos
que Oseas 2:14 dice: “Pero he aquí que yo la atraeré y la
llevaré al desierto, y hablaré a su corazón”. A veces Dios nos dice lo que no queremos escuchar, pero el Señor sabe lo
que hace en nosotros y en los otros, y todo lo hace motivado por Su amor, sólo
debemos obedecer.
Reflexión
final: Ante
las crisis, lo primero que debemos hacer es buscar la presencia de Dios para
recibir dirección, y no equivocarnos e ir por el camino del dolor, o
estancarnos ante nuestra propia soberbia. Dios quiere conducirnos a su voluntad
para nuestra bendición y honra de Su Nombre.
Escrito por Gonzalo Sanabria para Estudios y sermones. Autorizado para
ser publicado en Mensajes y
sermones para predicar.
miércoles, 7 de octubre de 2015
DIOS
ES NUESTRO ESCUDO
“Después
de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas,
yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande” Génesis. 15:1.
1) Dios
nos da la victoria sobre nuestros enemigos.
Comentario: La frase “Después de éstas cosas” nos hace
mirar atrás ¿Qué había sucedido? En el capítulo anterior Abram había enfrentado
a quienes habían secuestrado a su sobrino Lot, familia y bienes. La batalla
había sido intensa, pero finalmente Dios le dio la victoria sobre sus enemigos
(eran cuatro reyes de Canaán).
2) Es
fundamental derrotar el temor.
Comentario: Inmediatamente después Dios habla a Abram y
lo primero que le dice es: “No temas”. Frase que frecuentemente usó (y usa) el
Señor para hablar a sus hijos y siervos, por ejemplo se lo dijo al profeta Jeremías,
a Gedeón, a Josué el conquistador, a Pablo el apóstol, y hoy a nosotros. Aquí
se lo dice a Abram, pues seguramente temía las represalias de los reyes
cananeos que había derrotado, o temía su futuro, o quedarse sin hijo (ver Gén.
15:2-3), pero Dios que conoce el corazón de Abram, le habla fortaleciendo su
fe.
Adquiere ahora sin costo alguno nuestro libro cristiano, un texto que edificará tu vida y la de aquellos que te rodean. Aquí en: GRATIS LIBRO CRISTIANO.
3) Dios
es nuestro escudo y fortaleza.
Comentario: Dios le explica a Abram porque no debe temer:
“yo soy tu escudo”, algo así como: “aunque no tengas ejércitos como ellos, yo
soy tu ejercito” o “aunque no tengas corona como ellos, yo soy tu corona y
poder”. La palabra escudo aquí, viene de un término hebreo que además traduce: defensa,
protección, arma. Esto era el Señor para Abram (y también para nosotros, pues
también es nuestro Señor y él no cambia). Dios es nuestro escudo.
4) Dios
recompensa tu fidelidad y esfuerzo.
Comentario: Ahora el Señor le
hace una promesa: “tu galardón será sobremanera grande”. Al observar las
Escrituras vemos que Dios anima a sus hijos (ejemplo que los padres debemos
imitar), y lo hace de diversas maneras, en éste caso promete un “gran galardón”
que traducido del hebreo significa: “multiplicación de la recompensa”, “gran
salario”.
En el vrs. 18 “Dios hace un pacto con Abram, diciendo: a tu descendencia daré esta tierra”, y podemos concluir entonces que las bendiciones, galardones, y recompensas que el Señor envía, no sólo son para nosotros sino también para nuestra descendencia.
En el vrs. 18 “Dios hace un pacto con Abram, diciendo: a tu descendencia daré esta tierra”, y podemos concluir entonces que las bendiciones, galardones, y recompensas que el Señor envía, no sólo son para nosotros sino también para nuestra descendencia.
Þ Dios es nuestro escudo, nuestra fortaleza, por
tanto debemos desechar el miedo, porque él está al tanto de todo, recordemos
que uno de sus nombres es “Jehová de los ejércitos”. Continuemos en el camino
de Su propósito, sin desmayar, él ha prometido bendecir. Adelante, los que
avanzan y perseveran son los que llegan a la meta y alcanzan grandes
conquistas.
(Texto
escrito por Ptor Gonzalo Sanabria)
De08
sábado, 26 de septiembre de 2015
10:42
Pastor Gonzalo Sanabria
Dios, invocar, Jesús, orar
No comments
INVOCANDO
A DIOS DESDE LA ANGUSTIA
“Entonces oró Jonás
a Jehová su Dios desde el vientre del pez, y dijo: Invoqué en mi angustia a
Jehová, y él me oyó” Jonás 2:1-2.
Al
leer la historia de Jonás, vemos que había escuchado a Dios, y había huido de él en un barco, allí había dormido, y aún había hablado con los marineros,
pero sólo hasta ahora vemos que ora (“Entonces oró Jonás”). Por supuesto no
oraba, porque estaba huyendo de Dios. A veces el creyente no ora, porque está
huyendo de Dios, pues sabe que el Señor le recordará cuál es Su voluntad.
Podemos
orar en la cocina, en la calle, en el vehículo, aún en el baño, pero nadie
planearía hacerlo en el vientre de un gran pez. Por un momento, tratemos de
imaginarlo... Pero éste fue el escenario que Jonás escogió al desobedecer a
Dios, el profeta del Señor había emprendido su propio camino a Tarsis, y esto
no tomó por sorpresa Dios pues “Jehová tenía preparado un gran pez que tragase
a Jonás”.
Muchas veces nosotros, habiendo tenido la oportunidad de orar en un hermosos y cómodo escenario, terminamos orando desde la crisis o el dolor.
Muchas veces nosotros, habiendo tenido la oportunidad de orar en un hermosos y cómodo escenario, terminamos orando desde la crisis o el dolor.
Cuantas gracias debemos
dar a Dios que nos da la vida para invocar Su nombre, nuestro corazón se goza
cuando en medio de la alabanza en el templo invocamos Su nombre. Pero, en éste
caso, Jonás invoca a Dios en medio de la angustia: “Invoqué en mi angustia a
Jehová”, el término "angustia" aquí, viene del hebreo: tsarah que además traduce: aflicción, aprieto,
tribulación, y ésta condición llevó a Jonás a orar.
La verdad es que buen número de veces, sólo nos volvemos a la oración cuando la angustia, crisis o dificultad llega a casa.
La verdad es que buen número de veces, sólo nos volvemos a la oración cuando la angustia, crisis o dificultad llega a casa.
Pero qué hermosa es la
frase: “y él me oyó”, ésa es la esperanza que debe alimentar nuestra fe, saber
que en el templo, en la calle o en la cocina, yendo o huyendo, podemos levantar
nuestra oración sincera, sencilla, desde un corazón que levanta sus ojos al
cielo y que se vuelve a Dios, y será oído por el Señor.
No es por nuestros méritos, es por Su gran misericordia y gracia hacia sus hijos. La respuesta de Dios no es en vano, su misericordia se manifiesta en orden a Su propósito: enseñar a Jonás y salvar a los ninivitas.
No es por nuestros méritos, es por Su gran misericordia y gracia hacia sus hijos. La respuesta de Dios no es en vano, su misericordia se manifiesta en orden a Su propósito: enseñar a Jonás y salvar a los ninivitas.
Reflexión final: Como hijos de Dios, tenemos el
privilegio de hablar con nuestro Padre celestial, y él también quiere no sólo
hablarnos, sino que le obedezcamos. Algunas veces debemos invocar a Dios desde
la angustia, como consecuencia de nuestras malas decisiones, pero si lo hacemos
con un corazón que se vuelve a Él, Dios nos oye y responde, organizando todo de
acuerdo a su voluntad y bondad.
Escrito por Gonzalo Sanabria para Estudios y sermones. Autorizado para ser publicado en Mensajes y sermones para predicar.
Te invitamos a leer: ¿CÓMO ORAR O BUSCAR LA PRESENCIA DE DIOS?
miércoles, 23 de septiembre de 2015
8:23
Pastor Gonzalo Sanabria
Dios, no, renuncies, restaura, sueños, tus
2 comments
EL NUEVO LIBRO: “NO RENUNCIES A TUS
SUEÑOS”
Ante
nuestra negligencia o ansiedad podemos tomar malas decisiones y no sólo somos
afectados nosotros sino aquellos que nos rodean. Sin darnos cuenta terminamos
lastimando a los seres que más amamos. Los fracasos son el resultado de
decisiones equivocadas. Pensemos por ejemplo en Adán, él lo tenía todo, pero
una mala decisión arruinó toda su vida, su familia, patrimonio, etc. Con
frecuencia vemos el triste cuadro de familias fracasadas, matrimonios
disueltos, hijos en las drogas, empresas y negocios arruinados y muchos deciden
no volver a intentarlo una vez más. No sólo sufrieron ésas pérdidas, también
perdieron su esperanza y capacidad de soñar.
Dios
nos ayuda y nos da nuevas oportunidades. Renueva tus sueños, no renuncies a
ellos, quizá has pasado por un fracaso, pero es necesario levantarse de nuevo.
Éste libro expone diversas caídas y tropiezos de personas que fueron grandes
instrumentos de Dios en la iglesia, y cómo el Señor los restauró de una manera
poderosa y maravillosa.
En éste libro digital vas a encontrar
los siguientes temas: La restauración de un caso perdido. El poder de Dios
restaura la esperanza. La caída y restauración del apóstol Pedro. Vida para la
tierra seca. No renuncies al llamado que Dios te hace. El Señor no se ha
equivocado contigo. Una familia restaurada por Dios. Levántate. Entre otros,
para un total de quince temas.
Recuerda que éste libro electrónico está
disponible gratis para descargar en tu computador, celular, tablet o equipo. Puedes adquirirlo en: “NO RENUNCIES A TUS SUEÑOS” Dios restaura loque ha sido dañado.
Escrito por Gonzalo Sanabria para Estudiosysermones.com Autorizado para ser publicado en Mensajesysermonesparapredicar.blogspot.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


















.jpg&container=blogger&gadget=a&rewriteMime=image%2F*)

.jpg&container=blogger&gadget=a&rewriteMime=image%2F*)



