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SERMONES ESCRITOS LISTOS PARA PREDICAR
. . Sermones escritos listos para predicar - para predicar. A continuación ponemos a tu disposición un listado de sermones escr...
martes, 21 de mayo de 2019
Sermones para predicar: Dios recompensa a quien le busca. Hebreos
11:6 “Pero sin fe es imposible
agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le
hay, y que es galardonador de los que le buscan”.
Este capítulo es una
exaltación a aquellos que por la fe en Dios alcanzaron grandes conquistas y
victorias. El versículo número seis nos pone como fundamento la fe que agrada a
Dios, indicando aquel corazón que al buscar al Señor lo hace con la certeza de su
presencia y la seguridad de que será escuchado
La segunda parte de éste
versículo seis nos dice que a Dios le agrada que tengamos no sólo la certeza de
su presencia, sino la seguridad de que él es galardonador, es decir uno que
premia, recompensa, o da pago al que le busca.
La última palabra de este
versículo “buscar” se traduce del término hebreo “ekzeteo” que además
significa: procurar con seriedad, buscar con diligencia, investigar, tratar de
encontrar. Palabras que nos hablan de una búsqueda activa, diligente y con
anhelo profundo de encontrarse con Dios.
La Biblia contiene muchos ejemplos de hombres y mujeres que buscaron al
Señor con fuerza y constancia, y no fueron decepcionados. Por ejemplo el rey Uzías
fue bendecido por el Señor en todos los aspectos de su reinado, según nos
enseña 2 Crónicas 26:5 “Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías… y
en estos días que buscó a Jehová, él le prosperó”.
Dios le dio la victoria
contra los árabes, contra los filisteos y contra los amonitas; Uzías se hizo
altamente poderoso y tuvo gran prosperidad en sus cultivos y ganados, su
ejército era numeroso, hombres fuertes y valientes y con un poderoso armamento,
su fama se extendió lejos porque fue ayudado maravillosamente hasta hacerse
poderoso.
Cuando una persona decide
buscar a Dios, aquella búsqueda nunca será en vano, el Señor ha prometido bendecirle
y ciertamente así será, Dios es galardonador de los que le buscan.
Conclusión: Buscar a Dios también tiene sus enemigos y
obstáculos, pero más grande es el que está en nosotros que el que está en el
mundo. Busquemos a Dios con la fuerza del Señor y perseverando veremos
poderosas respuestas a nuestro favor.
Además de este artículo, te invitamos a
leer otros que bendecirán tu vida:
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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Mensajes y Sermones escritos para
predicar -
lunes, 6 de mayo de 2019
7:59
Pastor Gonzalo Sanabria
Dios, dudas, encima, nuestras, poder, predicar, sermones, temas
No comments
(Sermones escritos para predicar). Puede ocurrir que una persona renuncie a su capacidad de soñar, así
como a creer por grandes cosas o por milagros en su vida. Los obstáculos o las
adversidades vienen y golpean contra la fe del creyente, y esa fe debe estar
sólida en Cristo para soportar esos tiempos. Recuerda: En Cristo somos más que
vencedores.
Sermón: El poder de Dios está por
encima de nuestras dudas.
Nuestra fe es alimentada por la palabra de Dios y la comunión con él. En
su presencia él renueva nuestras fuerzas y nos recuerda su fidelidad y poder
para cumplir lo que ha prometido. Quizá transcurra cierto tiempo para alcanzar
la promesa, pero persevera Dios no miente y hará lo que ha dicho. El Señor hará
grandes cosas.
Nos dice la Biblia en Habacuc 1:5 “Mirad
entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días,
que aun cuando se os contare, no la creeréis”.
Para aquel momento el pueblo de Israel estaba pasando por tiempos muy
difíciles y de gran opresión, el profeta cuestionaba aquella situación y la
vida en aquellos días, y Dios le responde con esas palabras del versículo
cinco. El Señor promete hacer una obra tan poderosa que incluso será difícil de
creer para ellos mismos.
Con frecuencia ante las crisis o pruebas que vivimos podemos
debilitarnos en nuestra fe y albergar la duda en nuestro corazón, tanto que
hasta como dice el texto bíblico nos cuesta trabajo creer en la obra y poder de
Dios.
Sin embargo, aunque nos cueste trabajo creer y no confiemos en una obra
sobrenatural del Señor ante la grandeza de los obstáculos o de los enemigos,
Dios promete manifestarse con su poder.
Por ejemplo en un momento de su vida Abraham pensó que ya no tendría
heredero: Génesis 15:3-6. Sin embargo, como nos enseña este pasaje bíblico Dios
confirma su palabra y además le promete a Abraham que su descendencia será como
las estrellas del cielo y como la arena del mar, inmensa en número.
Abraham estaba pasando por una crisis de fe, pero después de escuchar la
palabra de Dios nuevamente sobre su vida, como nos dice el versículo seis,
Abraham le “creyó a Dios”, entonces vemos aquí el poder de la palabra de Dios
para fortalecer nuestra fe y desechar las dudas.
Una excelente manera de desechar las dudas de nuestro corazón y afirmar
nuestra fe es hablar con Dios y reflexionar en su palabra. Esto renovará tus
fuerzas y afirmará tu fe en Jesucristo el Señor.
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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- Mensajes y sermones escritos para predicar –
lunes, 22 de abril de 2019
Ante los obstáculos de la vida todos tenemos reacciones
diferentes (Judas se suicidó, David se humilló y se arrepintió delante Dios,
Jesús oró en el huerto de Getsemaní, etc), sin embargo Dios nos enseña la
manera idónea para enfrentar cada adversidad.
Dios nos da la sabiduría para tomar las mejores decisiones, él nos fortalece para perseverar y alcanzar aquellas grandes cosas que nos ha preparado.
Dios nos da la sabiduría para tomar las mejores decisiones, él nos fortalece para perseverar y alcanzar aquellas grandes cosas que nos ha preparado.
Una actitud correcta ante la adversidad es bendecir a Dios y nuestra
vida.
La Biblia nos enseña que un día Job fue probado. A aquel gran hombre de
Dios un día le llegó la adversidad de modo que perdió sus hijos, sus ganados,
sus cosechas, su salud y hasta su esposa murmuró contra Dios y contra él.
¿Cómo reaccionamos cuando enfrentamos etapas críticas y difíciles en
nuestra vida? ¿Cuál es nuestra actitud cuando los resultados no son los que
esperamos? ¿Qué hablamos cuando nuestra salud o familia enfrenta
obstáculos?
La Biblia nos enseña las actitudes de Job en medio de esta situación:
Job 1:22 nos enseña que Job no le echó la culpa a Dios, “En todo esto no
pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno”.
Job 2:9-10 nos muestra que Job ante la presión, molestia y rechazo de su
esposa no pecó con sus labios contra Dios “Entonces le dijo su mujer: ¿Aún
retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. Y él le dijo: Como suele
hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de
Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus
labios”.
Job 3:1-4 el patriarca maldice el día de su nacimiento. Ante la crisis
abre su boca para declarar malas palabras sobre el momento en que nació.
“Después de esto abrió su boca, y maldijo su día… Perezca el día en que yo nací
y la noche en que se dijo: Varón es concebido…”.
Todo esto nos permite ver su temor de Dios al no hablar contra él; pero
vemos también su humanidad al maldecir con decepción, tristeza y enojo el día
de su nacimiento. Vivir una crisis semejante no es fácil y conservar un estado
de ánimo apropiado no es sencillo.
Sin embargo, debemos darle a la palabra de Dios el primer lugar en
nuestras decisiones y ella nos enseña la importancia de adorar a Dios, darle
gracias y bendecir su nombre.
En nuestra boca está la vida y la muerte, y por eso Jesús dijo: “Bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian” Lucas 6:28, y también dice la Escritura: “Bendecid, y no maldigáis” Romanos 12:14.
(Adquiere ahora sin costo alguno nuestro libro cristiano, un texto que edificará tu vida y la de aquellos que te rodean. Aquí en: GRATIS LIBRO CRISTIANO).
En nuestra boca está la vida y la muerte, y por eso Jesús dijo: “Bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian” Lucas 6:28, y también dice la Escritura: “Bendecid, y no maldigáis” Romanos 12:14.
(Adquiere ahora sin costo alguno nuestro libro cristiano, un texto que edificará tu vida y la de aquellos que te rodean. Aquí en: GRATIS LIBRO CRISTIANO).
Tu
vida es un diseño divino, fuiste planeado un día por Dios y él ha preparado un
maravilloso propósito para tu existencia aquí en la tierra, y después de
cumplirlo su deseo es que estés para siempre con él.
Tu vida no es un estorbo
ni un accidente, eres linaje real, sacerdote para Dios, fuiste redimido con la
sangre preciosa de Jesús, eres hijo(a) de Dios, sin duda el título más grande
en esta tierra.
Además de este artículo, te invitamos a leer otros que bendecirán tu
vida:
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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jueves, 11 de abril de 2019
La incredulidad en las promesas de Dios produce debilidad
espiritual. Quizá lo que diga la gente pueda ser
cierto antes los ojos naturales. Tal vez la realidad ponga en evidencia el
fracaso. A lo mejor pueden aparecer profesionales expresando de manera negativa
que ya no hay nada que hacer, pero es Jesucristo quien en definitiva tiene la
última palabra.
En el caso de Pedro quizá su
experiencia le decía: “Aquel hombre es un carpintero, no es pescador, él no
sabe de esto”, tal vez sus compañeros le pudieron decir: “sí no pescamos en la
noche, mucho menos de día”, etc, pero Pedro creyó en las palabras de Jesús, y
esto marcó la diferencia al final.
Tal vez muchos digan: “Tú no puedes
hacer esa carrera”, “Tú no puedes tener una casa de esas”, “Tú no puedes llegar
a ser un ministro del evangelio” o quizá “Tú no podrás triunfar”; pero no será
lo que diga la gente, será como Dios lo ha prometido. Recuerda: “Poderoso es
Dios para hacer mucho más de lo que pedimos o entendemos” Efesios 3:20.
El diablo siempre está lanzando sus
semillas de duda y mentira, no dejes que en el terreno de tu corazón él siembre
la incredulidad, más bien decide creer las promesas del Señor, alimenta tu fe
leyendo la palabra de Dios, y lo que hoy lees como promesas mañana serán
realidades en tu vida. Dios es galardonador de aquellos que le buscan y le creen.
Leamos Lucas 5:5-6 “Respondiendo
Simón, le dijo: Maestro,
toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; más en tu palabra echaré
la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se
rompía”.
(Adquiere ahora sin costo alguno nuestro libro cristiano, un texto que edificará tu vida y la de aquellos que te rodean. Aquí en: GRATIS LIBRO CRISTIANO).
Vemos los maravillosos resultados de
creer y perseverar en el Señor. Los pescadores (que luego serían discípulos de
Jesús) venían desanimados por una faena difícil de trabajo y sin resultado
alguno, pero Jesucristo el Señor cambió todas las cosas y ellos lograron una
gran bendición donde sólo había fracaso, Jesucristo nuestro Señor tiene el
poder de darnos victoria donde antes sólo ha habido fracaso.
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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sábado, 6 de abril de 2019
Dios usa diversos medios, circunstancias e instrumentos para llevarnos a su perfecta voluntad. Veamos el caso del profeta Jonás:
Jonás 1:4-6 “Mas Jehová Hizo levantar un gran viento en
el mar, y se hizo una tan gran tempestad en el mar, que se pensó se rompería la
nave. Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno llamaba a su dios; y echaron
al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Pero
Jonás se había bajado a los lados del buque, y se había echado a dormir. Y el
maestre de la nave vino a él y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y
clama a tu Dios; quizá Dios tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos”.
Es muy importante tener en cuenta que
fue Dios mismo quien levantó aquella tempestad, y fue tan fuerte que pensaban
los marineros que la nave sería destruida. Entonces recordemos que Jesús puede
calmar las tormentas, como lo hizo en el mar de Galilea o levantarla como lo
hizo aquí.
Era Jonás quien estaba provocando
aquella tormenta, entonces podemos ser de bendición o ser generadores de
tormentas, eso depende de nuestra vida delante de Dios.
Ante aquella crisis los marineros
comenzaron a buscar a sus dioses. Por lo general cuando el ser humano está en
crisis busca a su dios, y al no conocer al verdadero Dios, busca sus dioses
falsos e ídolos en procura de ayuda y salvación; y Jonás que conocía al
verdadero Dios por el contrario estaba huyendo de él.
La Biblia nos dice que Jonás se había
echado a dormir y a pesar de la tormenta seguía acostado, él trataba de ser
indiferente a los acontecimientos que sucedían su alrededor, pues lo menos que
quería era ser confrontado con su realidad.
(Adquiere ahora sin costo alguno nuestro libro cristiano, un texto que edificará tu vida y la de aquellos que te rodean. Aquí en: GRATIS LIBRO CRISTIANO).
Alejarse de nuestro escenario cuando
este es difícil no arregla las cosas, lo que debemos hacer es buscar a
Dios.
Era el momento de buscar a Dios, pero
él dormía, por eso el patrón de la nave lo exhorta a buscar a Dios para no
perecer. Cuando el cristiano duerme las tinieblas progresan, los planes del
diablo prosperan y al no haber discernimiento la destrucción viene contra la
casa. Por estar durmiendo Jonás no era consciente del peligro que le
rodeaba.
Es necesario despertar y buscar a
Dios, es necesario clamar al Señor su misericordia en todo tiempo. El cristiano
debe mantener vigilante, y más cuando vemos que el día de la venida del Señor
se acerca, por eso dice la Biblia: “Mas el fin de todas las cosas se acerca;
sed, pues, sobrios, y velad en oración” 1 Pedro 4:7.
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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lunes, 1 de abril de 2019
Introducción: Con frecuencia ante las dificultades el
enemigo lanza sus dardos de fuego, queriendo sembrar duda e incredulidad para
que el cristiano no persevere, de igual manera procura hacer que el creyente
vea los problemas más grandes de lo que en realidad son y así generar miedo.
Ante estas situaciones debemos afirmarnos en el Señor,
pues él nos ha prometido la victoria, y ante el
poder de Dios las tinieblas retroceden.
Nuestras
acciones activan respuestas divinas, Marcos 1:9-10
“Aconteció en aquellos días, que
Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y
luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma
que descendía sobre él”.
El Señor Jesús para aquel momento
tiene treinta años de edad, era el tiempo de comenzar su ministerio, pero antes
debe seguir las instrucciones de Dios Padre. En primer lugar debe el Señor
bautizarse en el río Jordán. No debemos apresurarnos a hacer las cosas según
nuestra manera de pensar, es fundamental seguir la dirección y los tiempos de
Dios.
Quien estaba bautizando allí era Juan
el bautista, y el Señor Jesús aunque es Dios, en su condición humana se sometió
a quien Dios Padre había delegado.
Esto nos recuerda que la sujeción es
una condición necesaria para avanzar hacia aquel destino que Dios nos ha
preparado; en contraste la rebelión hace fracasar al que Dios ha llamado.
Es muy importante destacar que cuando
Jesús subió del agua los cielos se abrieron, esto es sinónimo de aprobación,
bendición, provisión del cielo, etc, en este caso en especial nos dice la
Escritura que descendió el Espíritu Santo sobre él.
Es decir en aquel momento el Señor
Jesús fue ungido por Dios Padre y revestido de poder para desarrollar un
ministerio sobrenatural.
La batalla espiritual en la región de
Galilea sería muy fuerte pues allí gobernaba la sombre de la muerte (Mateo 4:16
“El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de
sombra de muerte, luz les resplandeció”) y la confrontación en Jerusalén sería
recia y constante. Por todo esto el Señor requería la unción de Dios.
Esto nos recuerda que hemos sido
revestidos del poder de Dios por el Espíritu Santo para luchar y vencer, para
avanzar y hacer retroceder las obras de las tinieblas, y tener presente que no
sólo debemos tener buenas intenciones, sino que debemos revestirnos de la
unción del Señor.
Además de este artículo, te invitamos a leer otros que bendecirán tu
vida:
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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martes, 26 de marzo de 2019
Introducción: La Biblia nos enseña que el joven David venció al gigante Goliat por su
fe en Dios; Israel conquistó por la fe en el Señor la ciudad de Jericó a pesar
de sus inmensas murallas; entonces la victoria no está determinada por el
tamaño del obstáculo o del enemigo, sino por la fe en Dios.
Confía en Dios, aunque lleguen malas noticias. 2 Crónicas 20:1-2.
“Pasadas estas cosas. Aconteció que los hijos de Moab y de Amón, y con
ellos otros de los amonitas, vinieron contra Josafat a la guerra. Y acudieron
algunos y dieron aviso a Josafat, diciendo: Contra ti viene una gran multitud
del otro lado del mar, y de Siria; y he aquí están en Hazezon-tamar, que es
Engadi”.
Algunas veces nuestra vida está pasando por tiempos de calma y
bendición, pero de repente aparecen los obstáculos o los enemigos. En este caso
el rey Josafat vive de repente la amenaza de una unión enemiga, los moabitas,
los amonitas y otros clanes se han unido para venir a hacerle guerra a Judá, el
pueblo de Dios.
La Biblia nos dice que “algunos vinieron a darle aviso al rey Josafat”.
Seguramente el rey estaba en las labores propias de su administración y de
pronto llegan los mensajeros con las nuevas noticias, lamentablemente no eran
buenas. A veces las noticias que recibimos no son las que deseamos, más bien
son avisos que generan en nuestro corazón preocupación o temor.
En este caso le avisan al rey que una gran multitud, es decir muchos
soldados y muy bien armados vienen contra él y contra su pueblo. Ante aquella
situación la reacción en el corazón del rey fue el temor.
El ejército de Judá no era tan grande como para hacerle frente a aquel
ejército enemigo, además Judá no era experto en la guerra. Aquellos momentos
son tiempos en los que buscar al Señor es fundamental.
(Adquiere ahora sin costo alguno nuestro libro cristiano, un texto que edificará tu vida y la de aquellos que te rodean. Aquí en: GRATIS LIBRO CRISTIANO).
No importa lo que diga el enemigo, nuestra fe está basada en lo que ha
dicho nuestro Dios. Ante las malas noticias debemos más bien fortalecer nuestra
fe en Dios, pues sus planes son buenos y de bendición; la crisis es una
oportunidad para ver la gloria de Dios.
Ten siempre presente que es Dios quien te defiende. No
temas, el Señor pelea por ti, 2 Crónicas 20:15 “Y dijo: Oíd, Judá
todo, y vosotros moradores de Jerusalén,
y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os
amedrentéis delante de esta multitud tan grande; porque no es vuestra la
guerra, sino de Dios”.
Dios es nuestro
escudo y fortaleza, algunas veces el enemigo se levanta pero en realidad estas
son oportunidades para ver la manifestación del poder de Dios a nuestro favor.
Recuerda: “Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus
mandamientos se deleita en gran manera…. No tendrá temor de malas noticias, su
corazón está firme, confiado en Jehová” Salmo 112:1, 7.
Además de este artículo, te invitamos a leer otros que bendecirán tu
vida:
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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