sábado, 16 de abril de 2016

Sin duda alguna nuestra fe es exhibida realmente en los tiempos de prueba, en los momentos cuando no se puede, cuando no es posible, cuando no hay, cuando no hay más fuerzas… Allí es fundamental seguir creyendo, seguir caminando, recuerda que el momento más oscuro de la noche, debe más bien recordarnos que nuestro Sol de justicia está por brillar…

  
El profeta Elías y la viuda de Sarepta de Sidón 

Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo: Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente. Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba”, 1 Rey. 17:8.

Es necesario conocer las palabras de Dios y sus promesas, pues son fieles porque él lo es, Dios envía a Elías a Sarepta de Sidón, y allí encuentra como Dios se lo dijo a una viuda. Dios cumple sus promesas, por su naturaleza santa, él no miente, no queda mal, no engaña, ni crea falsas expectativas, puedes confiar plenamente en él. Dios tiene planeado un gran milagro, pero requiere la obediencia de Elías y la acción obediente de la viuda, ambos oyen a Dios, ambos deben obedecer a Dios: Elías debe ir a Sarepta de Sidón y la viuda debe alimentarlo.

Ante las dificultades pueden aparecer los temores, 1 rey. 17:12 (“Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir”). El temor trae frustración y alejamiento de Dios, veamos:

1)  Ella esperaba lo peor, la muerte de ella y de su hijo.
2)  Estaba enfocada en lo poco que tenía.
3)  El temor nos roba la fuerza, el entusiasmo y la confianza.
4)  El temor nos aleja del poder de Dios.
5)  La fe es la certeza de que Dios hará, el miedo es la certeza de la catástrofe que vendrá.

Dios quiere reemplazar el temor por la fe en Jesucristo, 1 Rey. 17:13-14 (“Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta… Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá,  hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra”). Una frase muy usada por Dios la cita aquí Elías: “No tengas temor”. La fe implica avanzar en la Palabra de Dios aunque a veces suene ilógico.

Es interesante que el lugar era Sarepta de Sidón, la palabra Sidón significa: caza, pesca, venado o carne de venado, es decir era un lugar de abundante fauna y flora, pero ahora por la sequía no había nada, a veces así pasa en nuestra vida. Y entramos en un proceso de Dios, de hecho el nombre Sarepta significa: taller del orfebre, entonces es el lugar y tiempo donde Dios moldea nuestro carácter, como el orfebre moldea el oro para darle la forma que él quiere.  

La fe en Dios siempre triunfará, 1 rey. 17:15 (“Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días. Y la harina de la tinaja no escaseó,  ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.”). A pesar de todo, ella actuó en fe. Recordemos que: era una mujer viuda, estaban en medio de una sequía terrible, un puñado de harina y un poco de aceite era lo último que tenía y el vrs. 15 dice: “ella fue e hizo como le dijo Elías”. Y Dios cumplió su promesa, ellos fueron testigos de un milagro.

La sequía duró tres años y medio, y en la casa de la viuda, Elías estuvo dos años aprox. Cada mañana cuando ella llegaba a la cocina, allí estaba el aceite y la harina, allí estaba Dios cuidando de su siervo Elías, cuidando de la viuda y de su hijo. No importa si hay sequía, si la economía mundial se balancea de un lado a otro, miremos a Cristo, nuestro proveedor, él es quien nos sustenta, caminemos en su palabra, en sus principios, dale a Dios el lugar que le corresponde, y él actuará a tu favor.


Reflexión final: Dios protege a sus hijos, los bendice cada día, envía la provisión sobre sus familias, cumple sus promesas, Dios tiene cuidado de sus hijos, y él espera que sus hijos tengan cuidado de Su Palabra. 

Te invitamos a leer: "CUANDO CREES QUE TODO ESTÁ PERDIDO".    


Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria   

para Estudios y sermones. Autorizado para ser publicado simultáneamente en Mensajes y sermones para predicar y Web Recursos Cristianos.  

2 comentarios:

  1. Amen DIOS es maravilloso el siempre nos sostendrá y proveerá nuestro alimento ,,,,,linda palabra DIOS BENDIGA SUS VIDAS AMADOS DEL SEÑOR.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por tus palabras Jose Adan. Dios te bendiga.

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