martes, 9 de septiembre de 2014

TRANSFORMADOS POR DIOS
Introducción: (Transformados por Dios) Que tremenda fue la conversión de Pablo, el celoso fariseo, perseguidor de la iglesia de Cristo, pero cuando se encontró con Jesús, dijo: “¿Señor, que quieres que yo haga?”, éste hombre llevó el evangelio por varios países de Asia y Europa. Éste hombre fue transformado por Dios. Es inevitable, un encuentro con Dios nos cambia, el resplandor de Su gloria nos transforma…      


TRANSFORMADOS POR EL PODER DE DIOS  





I. LA COMUNIÓN CON DIOS NOS TRANSFORMA, Luc. 9:27-29.

A. El Reino de Dios genera transformación.    

Nota: Cuando el Reino de Dios se establece en un corazón, en una ciudad o en una región, hay una transformación. En el vrs.27 Jesús ha dicho que algunos de ellos iban a ver el Reino de Dios antes de morir (algunos creen que para ver y participar del Reino de Dios, hay que morir primero, pero no es así). 

Jesús llamo a sus tres discípulos más cercanos, los que compartían con él momentos muy íntimos, y fueron testigos del Reino. El Reino de Dios se hace evidente con la revelación de Cristo, el Reino se manifiesta con acciones sobrenaturales de Dios, lo que ellos experimentaron fue la transfiguración de Cristo, la visita de Moisés y Elías. 
 
B. El resplandor espiritual es el resultado de la comunión con Dios.                    
Nota: El A.T. nos enseña que cuando Moisés descendía del monte Sinaí, después de estar con Dios, su rostro resplandecía En tiempos de Jesús, los escribas y fariseos no tenían ése resplandor, porque la religión no transforma al hombre, en cambio un verdadero encuentro con Cristo, con su Luz, es lo que realmente produce una transformación en el hombre, porque ante la luz de Cristo las tinieblas se dispersan. El vrs. 29 nos enseña la importancia de la comunión con Dios y los resultados.


II. LA GLORIA DE DIOS NOS TRANSFORMA, Luc. 9:30-32.               

A. La palabra gloria desde el hebreo traduce: honor; honra; gran cantidad; multitud; riqueza; reputación; majestad; esplendor, importancia, peso; y en griego traduce: esplendor, grandeza, magnificencia, brillo.  

Nota: La Gloria de Dios es la manifestación grandiosa, poderosa, magnifica de su presencia. Dios es el Todopoderoso, él es el altísimo, el creador de los cielos y de la tierra, de lo visible e invisible, dueño y señor de todo.

B. La gloria es de Dios, pero hace partícipe al hombre.             

Nota 1: El texto nos dice: “Moisés y Elías aparecieron rodeados de gloria” y “vieron la gloria de Jesús”, porque la gloria es de Dios (le pertenece a Dios), pero Dios delega porciones de gloria en sus hijos, por eso la Biblia dice: “¿Qué es el hombre,  para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies. (Sal 8:4-6).

Nota 2: Exponerse a la presencia de Dios o a su gloria, es exponerse a la transformación de Dios en nuestra vida, le ocurrió a Moisés en el Sinaí: “Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube. Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel”.

Nota 3: Esa transformación la ha diseñado también Dios para nosotros, pues ya en el N.T. la Escritura lo declara: 2 Cor. 3:18, la palabra transformación viene del griego “metamorfoo”, raíz de nuestra palabra metamorfosis: proceso compuesto por varias etapas de formación de un estado larvario a la adultez. 

El texto dice: “de gloria en gloria”, otras versiones dicen: “con gloria creciente”; “cada vez más gloriosos”; “cada vez tenemos más de su gloria”; “cada día con mayor resplandor”, indicando que vamos de un nivel de gloria a otro, la meta es la misma imagen del Señor, participando el Espíritu Santo en ésta labor. Somos transformados por Dios continuamente. 

Hay diferentes niveles y tipos de gloria, pues la Escritura dice: “hay cuerpos terrenales y cuerpos celestiales; una es la gloria de los terrenales y otra la de los celestiales… una estrella es diferente a otra en gloria” (1 Cor.15:40-41).     

III. LA PALABRA DE DIOS NOS TRANSFORMA, Luc. 9:33-36.            

A. La revelación de Cristo produce un cambio integral.                     

Nota: El texto nos dice que Pedro “no sabía lo que decía”, pero Dios habló y dijo: “Este es mi Hijo amado” = el Mesías, el salvador, Dios que se hizo hombre, el Hijo del Dios viviente, el Redentor de la humanidad, el que ha venido a traer el Reino; y dice además: “a él oíd”, por qué? Porque él trae el mensaje del evangelio del Reino, por eso decía Jesús: “arrepentíos, por que el Reino de los cielos a  se ha acercado”, claro Cristo había llegado. La palabra arrepentirse, desde el griego traduce: pensar diferente. 

Debemos oír El mensaje de Dios, a su Hijo debemos escuchar, es su palabra la que nos salva, la que nos transforma, por eso dice: “transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento”, la renovación (no en el sentido de reciente, sino de diferente) de nuestra mente, produce una transformación en todo nuestro ser, la renovación en nuestra estructura de pensamiento traerá una transformación de vida.     

B. La nube implica ambiente, clima, atmosfera. Ésta nube es el escenario donde la presencia de Dios se manifiesta, donde se revela, donde habla y da a conocer su voluntad, sus planes.  Es la atmosfera donde da testimonio de sí mismo. Podemos recordar ésta manifestación de la nube en el tabernáculo, y en el templo de Salomón.         

Nota: Es el espacio, es la atmosfera, es el momento, donde Dios manifiesta su presencia y habla, transformando las fibras más intimas de nuestro ser, donde somos impactados por su grandeza, majestad, santidad, poder y amor. La palabra de Dios tiene el poder de trabajar en lo profundo de nuestro ser.

Conclusión: Dios ha planeado que nuestra vida sea un continuo crecimiento, Dios ha enviado a su Hijo para mostrarnos el camino, Dios ha enviado su Espíritu Santo para que sea nuestro consolador, maestro y guía, Dios nos ha dado su poderosa palabra y nos llama a caminar con él, y en ése andar seremos transformados, de gloria en gloria… 

Dios está a la espera del acercamiento de sus hijos, Dios quiere manifestar su amor y poder en medio de nosotros, porque en medio de nosotros está Su reino, Dios quiere traer cambios a tu vida, cosas nuevas, búscalo y déjalo actuar en ti.     (Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)




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4 comentarios:

  1. damos gracias a Dios por este poderoso estudio k a sido de bendicion para mi vida por k no para la iglesia y mi familia la gloria es de Dios por los siglos amen.

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    1. Muchas gracias Iglesia de Dios por tu comentario. Dios te bendiga.

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  2. damos gracias a Dios por este poderoso estudio k a sido de bendicion para mi vida por k no para la iglesia y mi familia la gloria es de Dios por los siglos amen.

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    1. Dios es bueno y siempre está dispuesto para ayudarnos. Bendiciones.

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