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SERMONES ESCRITOS LISTOS PARA PREDICAR
. Nuevo Sitio de Seminarios, Estudios y Cursos Cristianos: . Sermones escritos listos para predicar - para predicar. A continua...
lunes, 27 de mayo de 2019
(Temas para predicar) Introducción:
Una experiencia que vivimos es que cuando no logramos someter nuestra ansiedad
al Señor o rendir los problemas a Dios, la desesperación toma el control y
genera caos.
Una fortaleza del cristiano es su confianza en Dios; mientras que
la angustia y la desesperación son oportunidades del reino de las tinieblas
para afligir al cristiano...
Sermón: Espera en Dios, él viene con bendición.
“Pacientemente
esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor” Salmo 40:1.
a) David esperaba con
paciencia en Dios. Salmo 40:1a.
Con mucha frecuencia anhelamos que Dios responda
a nuestras oraciones rápidamente, sin embargo en éste caso David espera en el
Señor.
No nos dice la Biblia exactamente cuanto tuvo
que esperar él, pero tuvo la virtud de ser paciente, David confiaba en la
respuesta de Dios, y esto implica creer que él hará lo mejor y lo hará en su
tiempo perfecto.
b) El
afán y la ansiedad no son buenos consejeros.
Siempre será mejor para nosotros confiar y esperar
en el Señor. Podemos recordar aquí cuando el profeta Samuel le dijo al rey
Saúl:
“En siete días volveré y sacrificaré holocaustos
al Señor”, era ésta una orden de parte de Dios, pero el rey Saúl viendo que se
cumplían aquellos siete días, y que los filisteos venían y soldados de Israel
empezaban a desertar de sus filas, se apresuró y ofreció el holocausto a Dios.
Cuando Saúl levantó la cabeza vio que el profeta
Samuel venía, lo recibió y el profeta entonces le dijo: “Locamente has hecho,
pues no guardaste la instrucción de tu Dios, por esto tu reino no será
duradero”. Vemos pues que es muy importante caminar en los tiempos de
Dios.
c) Dios escucha la oración de
sus hijos, Salmo 40:1b.
En muchas ocasiones ante el
problema el creyente puede pensar que Dios no ha escuchado su oración, pero en
realidad Dios oye a sus hijos, él está interesado en la situación de cada uno.
El Señor no es indiferente ni insensible a tu clamor.
Debemos hacernos una pregunta importante aquí, y es ¿Qué momento estaba
viviendo David? ¿Cuáles eran las condiciones de su vida cuando escribe éste
salmo? Precisamente por el contenido del salmo podemos ver que enfrentaba un
gran peligro y por eso clama protección a Dios y pide ser librado de sus
enemigos.
El rey Saúl perseguía de una manera feroz y constante a David (pudo
haber durado ésta persecución unos diez años). Fue sin duda difícil para David
vivir ese tiempo, había detrás de él un numeroso ejército que lo buscaba para
capturarlo y quitarle la vida.
Sin embargo la Escritura nos enseña que Dios nunca lo desamparó,
ninguna espada enemiga durante todo aquel tiempo lo tocó, el Señor lo protegió
todos los días, porque Dios escucha el clamor de sus hijos.
Además de este artículo, te invitamos a
leer otros que bendecirán tu vida:
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
Mensajes y sermones para predicar.
martes, 21 de mayo de 2019
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| Sermones para predicar |
Sermones para predicar: Dios recompensa a quien le busca. Hebreos
11:6 “Pero sin fe es imposible
agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le
hay, y que es galardonador de los que le buscan”.
Este capítulo es una
exaltación a aquellos que por la fe en Dios alcanzaron grandes conquistas y
victorias. El versículo número seis nos pone como fundamento la fe que agrada a
Dios, indicando aquel corazón que al buscar al Señor lo hace con la certeza de su
presencia y la seguridad de que será escuchado
La segunda parte de éste
versículo seis nos dice que a Dios le agrada que tengamos no sólo la certeza de
su presencia, sino la seguridad de que él es galardonador, es decir uno que
premia, recompensa, o da pago al que le busca.
La última palabra de este
versículo “buscar” se traduce del término hebreo “ekzeteo” que además
significa: procurar con seriedad, buscar con diligencia, investigar, tratar de
encontrar. Palabras que nos hablan de una búsqueda activa, diligente y con
anhelo profundo de encontrarse con Dios.
La Biblia contiene muchos ejemplos de hombres y mujeres que buscaron al
Señor con fuerza y constancia, y no fueron decepcionados. Por ejemplo el rey Uzías
fue bendecido por el Señor en todos los aspectos de su reinado, según nos
enseña 2 Crónicas 26:5 “Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías… y
en estos días que buscó a Jehová, él le prosperó”.
Dios le dio la victoria
contra los árabes, contra los filisteos y contra los amonitas; Uzías se hizo
altamente poderoso y tuvo gran prosperidad en sus cultivos y ganados, su
ejército era numeroso, hombres fuertes y valientes y con un poderoso armamento,
su fama se extendió lejos porque fue ayudado maravillosamente hasta hacerse
poderoso.
Cuando una persona decide
buscar a Dios, aquella búsqueda nunca será en vano, el Señor ha prometido bendecirle
y ciertamente así será, Dios es galardonador de los que le buscan.
Conclusión: Buscar a Dios también tiene sus enemigos y
obstáculos, pero más grande es el que está en nosotros que el que está en el
mundo. Busquemos a Dios con la fuerza del Señor y perseverando veremos
poderosas respuestas a nuestro favor.
Además de este artículo, te invitamos a
leer otros que bendecirán tu vida:
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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Mensajes y Sermones escritos para
predicar -
lunes, 6 de mayo de 2019
7:59
Pastor Gonzalo Sanabria
Dios, dudas, encima, nuestras, poder, predicar, sermones, temas
No comments
(Sermones escritos para predicar). Puede ocurrir que una persona renuncie a su capacidad de soñar, así
como a creer por grandes cosas o por milagros en su vida. Los obstáculos o las
adversidades vienen y golpean contra la fe del creyente, y esa fe debe estar
sólida en Cristo para soportar esos tiempos. Recuerda: En Cristo somos más que
vencedores.
Sermón: El poder de Dios está por
encima de nuestras dudas.
Nuestra fe es alimentada por la palabra de Dios y la comunión con él. En
su presencia él renueva nuestras fuerzas y nos recuerda su fidelidad y poder
para cumplir lo que ha prometido. Quizá transcurra cierto tiempo para alcanzar
la promesa, pero persevera Dios no miente y hará lo que ha dicho. El Señor hará
grandes cosas.
Nos dice la Biblia en Habacuc 1:5 “Mirad
entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días,
que aun cuando se os contare, no la creeréis”.
Para aquel momento el pueblo de Israel estaba pasando por tiempos muy
difíciles y de gran opresión, el profeta cuestionaba aquella situación y la
vida en aquellos días, y Dios le responde con esas palabras del versículo
cinco. El Señor promete hacer una obra tan poderosa que incluso será difícil de
creer para ellos mismos.
Con frecuencia ante las crisis o pruebas que vivimos podemos
debilitarnos en nuestra fe y albergar la duda en nuestro corazón, tanto que
hasta como dice el texto bíblico nos cuesta trabajo creer en la obra y poder de
Dios.
Sin embargo, aunque nos cueste trabajo creer y no confiemos en una obra
sobrenatural del Señor ante la grandeza de los obstáculos o de los enemigos,
Dios promete manifestarse con su poder.
Por ejemplo en un momento de su vida Abraham pensó que ya no tendría
heredero: Génesis 15:3-6. Sin embargo, como nos enseña este pasaje bíblico Dios
confirma su palabra y además le promete a Abraham que su descendencia será como
las estrellas del cielo y como la arena del mar, inmensa en número.
Abraham estaba pasando por una crisis de fe, pero después de escuchar la
palabra de Dios nuevamente sobre su vida, como nos dice el versículo seis,
Abraham le “creyó a Dios”, entonces vemos aquí el poder de la palabra de Dios
para fortalecer nuestra fe y desechar las dudas.
Una excelente manera de desechar las dudas de nuestro corazón y afirmar
nuestra fe es hablar con Dios y reflexionar en su palabra. Esto renovará tus
fuerzas y afirmará tu fe en Jesucristo el Señor.
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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- Mensajes y sermones escritos para predicar –
lunes, 22 de abril de 2019
Ante los obstáculos de la vida todos tenemos reacciones
diferentes (Judas se suicidó, David se humilló y se arrepintió delante Dios,
Jesús oró en el huerto de Getsemaní, etc), sin embargo Dios nos enseña la
manera idónea para enfrentar cada adversidad.
Dios nos da la sabiduría para tomar las mejores decisiones, él nos fortalece para perseverar y alcanzar aquellas grandes cosas que nos ha preparado.
Dios nos da la sabiduría para tomar las mejores decisiones, él nos fortalece para perseverar y alcanzar aquellas grandes cosas que nos ha preparado.
Una actitud correcta ante la adversidad es bendecir a Dios y nuestra
vida.
La Biblia nos enseña que un día Job fue probado. A aquel gran hombre de
Dios un día le llegó la adversidad de modo que perdió sus hijos, sus ganados,
sus cosechas, su salud y hasta su esposa murmuró contra Dios y contra él.
¿Cómo reaccionamos cuando enfrentamos etapas críticas y difíciles en
nuestra vida? ¿Cuál es nuestra actitud cuando los resultados no son los que
esperamos? ¿Qué hablamos cuando nuestra salud o familia enfrenta
obstáculos?
La Biblia nos enseña las actitudes de Job en medio de esta situación:
Job 1:22 nos enseña que Job no le echó la culpa a Dios, “En todo esto no
pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno”.
Job 2:9-10 nos muestra que Job ante la presión, molestia y rechazo de su
esposa no pecó con sus labios contra Dios “Entonces le dijo su mujer: ¿Aún
retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. Y él le dijo: Como suele
hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de
Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus
labios”.
Job 3:1-4 el patriarca maldice el día de su nacimiento. Ante la crisis
abre su boca para declarar malas palabras sobre el momento en que nació.
“Después de esto abrió su boca, y maldijo su día… Perezca el día en que yo nací
y la noche en que se dijo: Varón es concebido…”.
Todo esto nos permite ver su temor de Dios al no hablar contra él; pero
vemos también su humanidad al maldecir con decepción, tristeza y enojo el día
de su nacimiento. Vivir una crisis semejante no es fácil y conservar un estado
de ánimo apropiado no es sencillo.
Sin embargo, debemos darle a la palabra de Dios el primer lugar en
nuestras decisiones y ella nos enseña la importancia de adorar a Dios, darle
gracias y bendecir su nombre.
En nuestra boca está la vida y la muerte, y por eso Jesús dijo: “Bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian” Lucas 6:28, y también dice la Escritura: “Bendecid, y no maldigáis” Romanos 12:14.
(Adquiere ahora sin costo alguno nuestro libro cristiano, un texto que edificará tu vida y la de aquellos que te rodean. Aquí en: GRATIS LIBRO CRISTIANO).
En nuestra boca está la vida y la muerte, y por eso Jesús dijo: “Bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian” Lucas 6:28, y también dice la Escritura: “Bendecid, y no maldigáis” Romanos 12:14.
(Adquiere ahora sin costo alguno nuestro libro cristiano, un texto que edificará tu vida y la de aquellos que te rodean. Aquí en: GRATIS LIBRO CRISTIANO).
Tu
vida es un diseño divino, fuiste planeado un día por Dios y él ha preparado un
maravilloso propósito para tu existencia aquí en la tierra, y después de
cumplirlo su deseo es que estés para siempre con él.
Tu vida no es un estorbo
ni un accidente, eres linaje real, sacerdote para Dios, fuiste redimido con la
sangre preciosa de Jesús, eres hijo(a) de Dios, sin duda el título más grande
en esta tierra.
Además de este artículo, te invitamos a leer otros que bendecirán tu
vida:
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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jueves, 11 de abril de 2019
La incredulidad en las promesas de Dios produce debilidad
espiritual. Quizá lo que diga la gente pueda ser
cierto antes los ojos naturales. Tal vez la realidad ponga en evidencia el
fracaso. A lo mejor pueden aparecer profesionales expresando de manera negativa
que ya no hay nada que hacer, pero es Jesucristo quien en definitiva tiene la
última palabra.
En el caso de Pedro quizá su
experiencia le decía: “Aquel hombre es un carpintero, no es pescador, él no
sabe de esto”, tal vez sus compañeros le pudieron decir: “sí no pescamos en la
noche, mucho menos de día”, etc, pero Pedro creyó en las palabras de Jesús, y
esto marcó la diferencia al final.
Tal vez muchos digan: “Tú no puedes
hacer esa carrera”, “Tú no puedes tener una casa de esas”, “Tú no puedes llegar
a ser un ministro del evangelio” o quizá “Tú no podrás triunfar”; pero no será
lo que diga la gente, será como Dios lo ha prometido. Recuerda: “Poderoso es
Dios para hacer mucho más de lo que pedimos o entendemos” Efesios 3:20.
El diablo siempre está lanzando sus
semillas de duda y mentira, no dejes que en el terreno de tu corazón él siembre
la incredulidad, más bien decide creer las promesas del Señor, alimenta tu fe
leyendo la palabra de Dios, y lo que hoy lees como promesas mañana serán
realidades en tu vida. Dios es galardonador de aquellos que le buscan y le creen.
Leamos Lucas 5:5-6 “Respondiendo
Simón, le dijo: Maestro,
toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; más en tu palabra echaré
la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se
rompía”.
(Adquiere ahora sin costo alguno nuestro libro cristiano, un texto que edificará tu vida y la de aquellos que te rodean. Aquí en: GRATIS LIBRO CRISTIANO).
Vemos los maravillosos resultados de
creer y perseverar en el Señor. Los pescadores (que luego serían discípulos de
Jesús) venían desanimados por una faena difícil de trabajo y sin resultado
alguno, pero Jesucristo el Señor cambió todas las cosas y ellos lograron una
gran bendición donde sólo había fracaso, Jesucristo nuestro Señor tiene el
poder de darnos victoria donde antes sólo ha habido fracaso.
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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sábado, 6 de abril de 2019
Dios usa diversos medios, circunstancias e instrumentos para llevarnos a su perfecta voluntad. Veamos el caso del profeta Jonás:
Jonás 1:4-6 “Mas Jehová Hizo levantar un gran viento en
el mar, y se hizo una tan gran tempestad en el mar, que se pensó se rompería la
nave. Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno llamaba a su dios; y echaron
al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Pero
Jonás se había bajado a los lados del buque, y se había echado a dormir. Y el
maestre de la nave vino a él y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y
clama a tu Dios; quizá Dios tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos”.
Es muy importante tener en cuenta que
fue Dios mismo quien levantó aquella tempestad, y fue tan fuerte que pensaban
los marineros que la nave sería destruida. Entonces recordemos que Jesús puede
calmar las tormentas, como lo hizo en el mar de Galilea o levantarla como lo
hizo aquí.
Era Jonás quien estaba provocando
aquella tormenta, entonces podemos ser de bendición o ser generadores de
tormentas, eso depende de nuestra vida delante de Dios.
Ante aquella crisis los marineros
comenzaron a buscar a sus dioses. Por lo general cuando el ser humano está en
crisis busca a su dios, y al no conocer al verdadero Dios, busca sus dioses
falsos e ídolos en procura de ayuda y salvación; y Jonás que conocía al
verdadero Dios por el contrario estaba huyendo de él.
La Biblia nos dice que Jonás se había
echado a dormir y a pesar de la tormenta seguía acostado, él trataba de ser
indiferente a los acontecimientos que sucedían su alrededor, pues lo menos que
quería era ser confrontado con su realidad.
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Alejarse de nuestro escenario cuando
este es difícil no arregla las cosas, lo que debemos hacer es buscar a
Dios.
Era el momento de buscar a Dios, pero
él dormía, por eso el patrón de la nave lo exhorta a buscar a Dios para no
perecer. Cuando el cristiano duerme las tinieblas progresan, los planes del
diablo prosperan y al no haber discernimiento la destrucción viene contra la
casa. Por estar durmiendo Jonás no era consciente del peligro que le
rodeaba.
Es necesario despertar y buscar a
Dios, es necesario clamar al Señor su misericordia en todo tiempo. El cristiano
debe mantener vigilante, y más cuando vemos que el día de la venida del Señor
se acerca, por eso dice la Biblia: “Mas el fin de todas las cosas se acerca;
sed, pues, sobrios, y velad en oración” 1 Pedro 4:7.
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
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