sábado, 7 de enero de 2017

La carrera de la fe
Introducción: Podemos recordar aquí que cuando Josué, el líder del pueblo de Israel, debe guiar la conquista de la tierra prometida el Señor le dijo: “esfuérzate y sé valiente”. Debemos reconocer que ningún desafío o logro importante en nuestra vida está privado de esfuerzo, valentía y perseverancia. Por eso con la fuerza de Dios corramos la carrera de la fe…     

La carrera de la fe en Cristo


Hebreos 12:1-2 “Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia (perseverancia) la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, despreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios”  

La vida en Jesucristo es muy parecida a una carrera atlética (por eso la llamamos la carrera de la fe), y debemos tener en cuenta que para correr bien es muy importante quitar los obstáculos y estorbos que estén en el camino que debemos correr. Según el texto bíblico de hoy es necesario hacer la diferencia entre peso y pecado, veamos:

La palabra “peso” aquí se traduce del término griego “onkos” que además significa: masa, bulto, carga, implica doblarse o encorvarse por el peso o carga, y nos dice la Biblia que “debemos despojarnos de eso” (entonces hablamos de angustia, preocupaciones, ansiedad, resentimiento, culpa, etc);

También nos dice que debemos despojarnos del pecado “que nos asedia (esto indica aquello “que nos enreda”, es lo “que distrae con facilidad”, es algo “que obstruye”), entonces soltemos las cargas para poder correr livianos, y evitemos el pecado que fácilmente nos hace tropezar y caer al suelo. Debemos decir como el apóstol Pablo: “Prosigo a la meta, al premio en Cristo Jesús”. (Artículo que te invitamos a leer).

Por todo esto ante el desánimo procuremos inspirarnos en Jesucristo. Él es nuestra máxima inspiración y ejemplo. El Señor Jesús vivió muchas cosas como oposición, tentación, las diversas calumnias, el rechazo y la traición, debemos tener esto en cuenta para no desanimarnos, por eso el texto bíblico también nos enseña: “Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores”. Dios nos fortalece para seguir adelante en la carrera de la fe
El pasaje de la Biblia  de hoy en el versículo tres expresa: “Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado”, resistir aquí no es aguantar, la palabra griega traduce: “enfilar tropas en contra de” “oponerse”, nos habla de una actitud valerosa y que se opone con firmeza a la maldad y a las obras de las tinieblas.
Podemos pensar por brevemente en los mártires del primer siglo, o en los cristianos en países de mayoría musulmana. Definitivamente la carrera de la fe en la vida cristiana requiere esfuerzo y valentía, características que encontramos en la comunión con nuestro Señor.

Reflexión final: Dios es nuestra fortaleza, él ha prometido estar con nosotros todos los días y ayudarnos hasta el fin del mundo. Podemos confiar en él y en el poder de su fuerza, avancemos confiados en Su poder y gloria. El Señor fortalece, por eso sigue adelante en la carrera de la fe, pues grandes recompensas y galardones te esperan. 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.



Material similar en Estudiosysermones.com - La carrera de la fe -  

0 comentarios:

Publicar un comentario

TE INVITAMOS A LEER:

sermons and devotions

Otras entradas

Seguidores

SUSCRÍBETE GRATIS Y RECIBE NUESTRAS ACTUALIZACIONES:

Escribe tu direccion de correo electronico:

SERMÓN: UNA FAMILIA RESTAURADA POR DIOS. Clic en la imagen...

DIOS RESTAURA EL CORAZÓN HERIDO... Clic en la imagen para leerlo:

Adquiere nuestro nuevo libro, click en la imagen:

Te invitamos a leer éste interesante artículo:

ENTRADAS POPULARES

Siguenos en Google +

Google+ Followers

Enlázame: copiá el código

ESTUDIOS Y SERMONES