martes, 13 de enero de 2015

JESÚS CAMBIA LOS PROBLEMAS EN BENDICIÓN
Introducción: Dios es maestro por excelencia, él siempre está enseñando, y usa diversas circunstancias, personas y elementos para formar en nosotros su carácter y ayudarnos a madurar de manera integral. Su propósito es que Cristo sea formado en nosotros, por eso originalmente la palabra cristianos significó “pequeños cristos”, dispongamos nuestro corazón para que Dios haga su voluntad en nosotros, permitamos que el Alfarero Divino dé forma al barro…  

                     
JESÚS CAMBIA LOS PROBLEMAS EN BENDICIÓN

I. SIN CRISTO LAS COSAS SON MÁS DIFÍCILES (Juan 21:1-3)

A. Experimentamos ausencia de dirección y de discernimiento. 

B. Se pierden fuerzas y valioso tiempo en lo que se hace.

Comentario 1: El mar que nos muestra el texto de hoy tenía varios nombres, por ejemplo era llamado: mar de Galilea, lago de Genesaret y mar de Tiberias. Se le llamaba mar debido a su gran tamaño en comparación con el tamaño de Israel, pero realmente era un gran lago de agua dulce.
    
Comentario 2: Éste mar se ha caracterizado por su gran cantidad de peces, es importante tener en cuenta que aunque el agua era dulce y los peces abundaban, estaban pasando por una crisis de escasez, pues la Biblia nos dice que “aquella noche no pescaron nada”. Estaban cansados y desanimados. Sin Dios las cosas son más difíciles, pues es Jesús quien cambia los problemas en bendición. Te invitamos a leer: “Salva A Tu Familia”.     

II. JESUCRISTO ES HACEDOR DE MILAGROS:      

A.   Jesús se manifiesta en el tiempo correcto (Juan 21:4).         

Comentario: La Biblia nos dice: “cuando iba amaneciendo”, probablemente eran las 5:00 ó 6:00 de la mañana, y “se presentó Jesús”, seguramente los discípulos volvían desanimados y fatigados, y cuando el Señor llegó ellos “no sabían que era Jesús”,  pero la mirada de Dios estuvo sobre ellos toda aquella noche. Es interesante que Jesucristo tiene muchos títulos y uno es “Sol de justicia”, entonces no importa cuán oscura, difícil  y fría esté la noche, nuestro Sol de Justicia aparecerá y brillará con toda su gloria, y todo el panorama será transformado.
     
B. La gloriosa presencia de Jesús hace la diferencia (Juan 21:5-6).    

Comentario: Tengamos en cuenta que “toda la noche no pescaron nada” y cuando ellos avanzan en la Palabra de Jesús y por su dirección, entonces echaron una sola vez la red y encerraron gran cantidad de peces. Jesús cambia los problemas en bendición. Solo basta seguir su dirección, lo que debemos procurar es Su presencia y todo será diferente.


C. Lo sobrenatural de Dios deben acercarnos más a Él (Juan 21:7-8).

Comentario 1: La Biblia nos enseña que “Aquel discípulo a quien Jesús amaba” es Juan el hijo de Zebedeo, quien le dice a Pedro: “es el Señor”, recordemos que Juan era quien se recostaba en el pecho del Señor Jesús (esto representa intimidad con Dios) y fue quien lo reconoció.

Comentario 2: El apóstol Pedro se vistió, él no quería presentarse sin estar cubierto ante el Señor. Así será nuestro encuentro con Él en las nubes, pues Jesús viene por una iglesia vestida de gloria. Recordemos que el mismo Adán procuró cubrirse para presentarse ante Dios después de pecar, pero esa cubierta no sirvió de nada, pues el hombre sólo puede ser revestido eficazmente por la gracia de Dios en Cristo Jesús. Debemos estar cubiertos de su justicia y bajo Su cobertura pues Cristo vuelve por su Novia. 
    
Comentario 3: En este mar de Galilea, el Señor Jesús hizo 18 de los 33 milagros registrados en las Sagradas Escrituras (nos habla esto de las bendiciones del Señor). La Biblia dice que el apóstol Pedro “se lanzó al mar” porque él deseaba ser el primero en ver a su Maestro, él valoró más la presencia del Señor Jesús que las bendiciones y los milagros, no le importaron tanto los peces, él quería estar con su Maestro, Pedro fue más allá del milagro y provisión del momento, él quería al Proveedor Eterno.      
                      
III. LA MANIFIESTACIÓN DE JESUCRISTO TRANSFORMA TODAS LAS COSAS:  

A. Dios organiza todas las circunstancias (Juan 21: 9-11).     

Comentario 1: Tengamos en cuenta que el pez que estaba asando Jesús, no era de los pescados por los discípulos en aquel momento. Dios siempre va más allá de lo que pensamos o esperamos, él nos sorprende con su amor, poder y gracia.     
           
Comentario 2: La Biblia nos dice que eran “ciento cincuenta y tres grandes peces”, y  añade “siendo tantos la red no se rompía”. En el texto original para “grandes” se utiliza el término griego “mega” que significa grande, grandeza, muy grande. En este lago había veintidós clases de peces, y algunos con un metro de longitud, entonces podemos hablar de peces de diez o doce kilogramos. Según el versículo 13 todos (que eran siete discípulos), comen del mismo pescado (aquí la palabra pescado está en singular exactamente igual que la palabra pez que se utiliza en el Vrs. 9 “opsarion”), entonces eran grandes peces. Por tanto, tenían ahora una o dos toneladas de pescado. Así es nuestro Dios poderoso para hacer más de lo que pensamos o creemos.     

B. Dios conoce muy bien nuestra condición y nos cuida (Juan 21:12-13).

Comentario: El Maestro los llama diciendo: “venid, comed”, el Señor Jesús sabía que habían estado toda la noche pescando, estaban agotados y tenían hambre, Jesús mismo les sirvió, aunque estaba resucitado con todo poder se ocupó de servirles (ministrarlos) y esto nos enseña que por excelencia Jesús es siervo. Tengamos presente que a Jesús la corona no le hizo olvidar la toalla.  

C. El acontecimiento más grande sucede cuando nos encontramos con Jesús (Juan 21:14).

Comentario: Nos dice la Escritura que era la “Tercera vez que Jesús se manifestaba”, el número tres en la Biblia indica: plenitud divina, perfección en testimonio. El mar de Tiberias, es significativo también porque en sus alrededores el Maestro impartió gran parte de sus enseñanzas, es entonces todo esto una revelación del Señor a sus Discípulos, Cristo dándose a conocer. Convencido estoy de que sigue siendo Su anhelo, vamos pues a buscar Su rostro y presencia.  

Conclusión: Con su amor y cuidado, Cristo cautiva el corazón de sus discípulos. Por eso el amor a Dios va más allá de un milagro, él nuestro todo. Dador de vida, sólo en él hallamos vida eterna. Jesús cambia los problemas en bendición, permitamos a Dios hacer su obra.
(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)

Te invitamos a leer:

0 comentarios:

Publicar un comentario

TE INVITAMOS A LEER:

sermons and devotions

Otras entradas

Seguidores

SUSCRÍBETE GRATIS Y RECIBE NUESTRAS ACTUALIZACIONES:

Escribe tu direccion de correo electronico:

SERMÓN: UNA FAMILIA RESTAURADA POR DIOS. Clic en la imagen...

DIOS RESTAURA EL CORAZÓN HERIDO... Clic en la imagen para leerlo:

Adquiere nuestro nuevo libro, click en la imagen:

Te invitamos a leer éste interesante artículo:

ENTRADAS POPULARES

Siguenos en Google +

Google+ Followers

Enlázame: copiá el código

ESTUDIOS Y SERMONES